Brasil se consume en humo y fuego
Los incendios y la contaminación del aire en todo el país demuestran la insuficiencia de las medidas gubernamentales y exigen la movilización popular por la emergencia climática
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La peor semana en la historia climática del país. Incendios, temperaturas altísimas, pésima calidad del aire. Como señaló Pedro Serrano hace poco
La situación en São Paulo asusta: hace al menos dos semanas que el cielo no es visible debido al humo. Y no es solo São Paulo la que enfrenta este problema. En todo el interior del país, la situación es similar. Belo Horizonte y Brasilia, por ejemplo, llevan más de 140 días sin lluvia. La Amazonia y el Centro-Oeste brasileño están cubiertos de humo. Brasil está ardiendo, con algunas regiones presentando niveles de humedad comparables a los de los desiertos, y São Paulo está entre las ciudades con la peor calidad del aire en el mundo.
Este es el tercer momento crítico de la crisis climática: tuvimos los desastres del gobierno de Bolsonaro, poniendo en riesgo el Pantanal y la Amazonía; la destrucción de Rio Grande do Sul; y ahora, un nuevo paso en la catástrofe climática, con la ola de calor e incendios.
Las respuestas de los gobiernos son insuficientes
Para comenzar, el gobierno federal muestra falta de acción al tardar en indicar una respuesta coordinada. Lo mínimo debería haber sido convocar a los medios de comunicación nacionales, darle la gravedad al tema, declarar una emergencia climática y señalar a los responsables de los incendios criminales como enemigos públicos.
El Congreso Nacional, enredado en las negociaciones para la sucesión de Lira1 y dominado por el Centrão2, está al servicio de quienes provocan los incendios. El Parlamento está controlado por los grandes terratenientes. Los gobiernos estatales, aliados con el agronegocio, son omisos. En medio de la sequía histórica, el gobierno de Lula anunció que, en apoyo al agro devastador, invertirá en la reconstrucción de la BR-319, llamada “la ruta del fin del mundo”.
Para enfrentar la crisis climática aguda, es necesario tener una orientación audaz que pase por varios niveles:
Además de declarar el estado de emergencia, son fundamentales medidas en el “terreno”, como las que la diputada Mónica Seixas presentó en São Paulo: distribución de barbijos, paralización de las actividades no esenciales cuando calidad del aire sea insoportable, y un plan de refrigeración para el calor extremo.
Es necesario reforzar e invertir en los órganos responsables de la protección del medio ambiente, como el Ibama, el ICMBio, entre otros; la reciente huelga de los trabajadores públicos de instituciones vinculadas al medio ambiente demuestra cómo el gobierno ha fallado al no tratar como estratégicas las áreas vitales para enfrentar la crisis, priorizando primer lugar el ajuste fiscal.
Los principales responsables de los incendios son los grandes terratenientes del sector agrícola. Es necesario combatirlos, rompiendo con el modelo agroexportador superconcentrado, y señalar un camino alternativo, con una reforma agraria que cambie la matriz productiva hacia un modelo sostenible al servicio de la producción saludable de alimentos
Brasil necesita suspender nuevas fronteras de explotación de petróleo (como la de la Margen Ecuatorial), afirmando una transición energética real y renovada.
Junto con esto, es necesario combatir y castigar a los golpistas del 8 de enero. Son los mismos que están incendiando la Amazonía, los mineros ilegales y los usurpadores de tierras. La base del golpismo es la misma que la de quienes destruyen Brasil.
Una izquierda para enfrentar la catástrofe
Uno de los principales expertos en cambio climático, el científico Carlos Nobre, ha expresado su preocupación de que los eventos que estamos viviendo puedan llevarnos al llamado “punto de no retorno”, debido al aumento medio de la temperatura y la destrucción de los biomas.
La urgencia que nos mueve exige una izquierda a la altura de los hechos. Con estas banderas, estamos defendiendo un plan de emergencia con líneas de acción concretas, al servicio de una amplia movilización popular. Nos sumaremos a las manifestaciones convocadas para los días 20, 21 y 22, aprovechando la tradicional fecha del “Día del Árbol”, junto a espacios como la “Coalición por el Clima”.
En las próximas elecciones, defendemos que el PSOL actúe con estos parámetros: elegir sus bancadas con este compromiso. Y luchar para que las candidaturas a alcalde del PSOL y de frentes apoyadas por el Partido sean la vanguardia de la lucha por otro modelo.
La única salida para impedir la catástrofe que se acerca es accionar – con un programa y movilización – el freno de emergencia.
Notas
- Lira es el presidente de la camara de diputados en Brasil ↩︎
- Centrao son los partidos de derecha y centro derecha que históricamente ocupan la mayoria de los cupos en el congreso nacional brasileño ↩︎