Enfrentar a las Big Tech y derrotar al fascismo: un manifiesto por la soberanía digital en Brasil y en el mundo
Documento aprobado durante la I Conferencia Antifascista y por la Soberanía de los Pueblos
Mientras se lee este manifiesto, plataformas digitales como Google-Alphabet, Microsoft, Meta, Amazon, Oracle y Palantir están capturando datos de miles de millones de personas en todo el planeta. La hegemonía de las Big Tech no es producto de un desarrollo tecnológico neutro, sino de una nueva etapa de la acumulación capitalista que combina la captura de datos, la invasión de la privacidad, la modulación de los comportamientos y la concentración de la infraestructura crítica y del conocimiento técnico. Las Big Tech cumplen, hoy, la función de aparato ideológico del fascismo, siendo a la vez una herramienta de control y de guerra.
Los datos son la principal materia prima de la llamada Inteligencia Artificial y están concentrados en las infraestructuras de los oligopolios digitales, lo que incrementa la dependencia tecnoeconómica, hoy conocida como colonialismo digital. Por su poder de lobby, estas empresas intentan impedir el avance de cualquier legislación regulatoria y de protección de nuestros datos, de nuestra democracia y de nuestro desarrollo tecnológico.
La arquitectura de estas plataformas lucra con la interacción potenciada por el odio y la desinformación al servicio de la extrema derecha mundial. A diferencia de lo que intentan vendernos como un escenario de libertad y autonomía en internet, las plataformas funcionan hoy como herramientas de difusión de la doctrina neofascista y del individualismo antidemocrático. Por eso, la lucha antifascista es indisociable de la lucha por romper la hegemonía de las Big Tech.
Denunciamos el papel de las plataformas como brazos del imperialismo y del genocidio. La tecnología que monitorea al trabajador de aplicaciones en una ciudad brasileña es la misma que, a través de la Inteligencia Artificial y la vigilancia, selecciona objetivos en Gaza, en Irán, en Líbano, en Venezuela, entre muchos otros países. La infraestructura digital global hoy opera como un complejo militar-industrial-dataficado al servicio de la represión estatal y del fascismo.
La soberanía digital es indispensable para las poblaciones periféricas del Sur Global, negras y disidentes, que son los primeros objetivos del “racismo algorítmico”, de la vigilancia masiva y de la saña violenta de la extrema derecha por el control de los territorios. Mientras el planeta arde bajo el colapso climático, las gigantes digitales secuestran miles de millones de litros de agua para enfriar sus centros de datos, destruyen comunidades y pueblos para extraer minerales indispensables para chips y dispositivos computacionales, explotan tierras raras y profundizan la lógica del consumo desenfrenado.
Denunciamos que las universidades brasileñas tienen sus correos electrónicos y repositorios de investigación entregados a las Big Tech, que actúan bajo un régimen de apropiación del conocimiento científico y de los datos para entrenar sus modelos de IA. Es necesario que Brasil rompa con el régimen fiscalista, como el del marco fiscal, e invierta seriamente en el desarrollo científico y tecnológico soberano, desde las universidades y centros de investigación públicos.
¡Ningún trabajo sin derechos! Denunciamos la uberización del trabajo, que no ofrece autonomía al trabajador. En realidad, impone la gestión algorítmica como un patrón invisible que dicta el ritmo, la remuneración y la supervivencia de millones de trabajadores. Además, profundiza la explotación, las jornadas laborales extenuantes y destruye vínculos colectivos fundamentales para la organización de la clase trabajadora.
El gobierno federal, los gobiernos regionales y diversas instituciones públicas estratégicas brasileñas se encuentran hoy rendidos al poder de las plataformas. Nuestro país, hasta ahora, no ha construido ningún tipo de práctica de soberanía digital y ve sus datos ser capturados y controlados con el fin de seguir subyugando a Brasil a una posición de dependencia.
Es necesario construir una mayoría social para enfrentar el dominio de las Big Tech. Este manifiesto se propone dialogar con diversas acciones que frentes y colectivos ya vienen construyendo en Brasil, como la Red por la Soberanía Digital, la Coalición por Derechos en la Red, la Campaña Internet Legal, el Foro Nacional por la Democratización de la Comunicación, DIRACOM, el Núcleo de Tecnología del MTST, el Sindicato de los Periodistas de São Paulo y el Laboratorio de Tecnologías Libres de la UFABC (Universidade Federal do ABC).
No habrá una derrota definitiva del fascismo ni la construcción de una alternativa socialista sin un enfrentamiento profundo al poder de las Big Tech. Por eso, nosotros, activistas, militantes y luchadores, reunidos en la I Conferencia Internacional Antifascista, celebrada en Porto Alegre, reivindicamos:
- Responsabilización de las plataformas digitales por los daños ocasionados por la desinformación, el negacionismo y el uso de las tecnologías adictivas.
- Regulación democrática de las plataformas digitales.
- Tipificación y desarticulación de las redes de financiamiento y difusión de milicias digitales y células neonazis, con responsabilidad de las plataformas.
- Interrupción de todos los contratos de los gobiernos federal y regionales que entregan datos sensibles de la población brasileña a las nubes de empresas extranjeras, como Google, Amazon, Microsoft, Oracle y Palantir, entre otras.
- Inversión en la construcción de una nube pública, con infraestructuras federadas, de bajo impacto ambiental y bajo control de la población.
- Exigencia de estudios de impacto socioambiental para la protección de cuerpos de agua y comunidades que puedan verse afectadas por la instalación de centros de datos.
- Creación de soluciones digitales y tecnológicas multilaterales junto a organizaciones civiles y estatales antiimperialistas del Sur Global.
- Auditoría pública y popular sobre los códigos y criterios de recomendación algorítmica de las plataformas.
- Garantía de derechos laborales, previsionales y sindicales para todos los trabajadores de plataformas y el fin de los bloqueos y sanciones automáticas en las aplicaciones. ¡El PLP 152 no nos representa!
- Implementación de políticas públicas que prioricen el uso de tecnologías abiertas, libres y auditables en todas las esferas de la administración pública.
- Inclusión de representantes de los trabajadores en los espacios de definición y seguimiento de los proyectos de desarrollo y uso de IA y otros sistemas automatizados.
- Contra la vigilancia masiva y por la prohibición inmediata del uso de tecnologías de reconocimiento facial e identificación biométrica remota en espacios públicos.
- Prohibición del uso de algoritmos que automatizan y profundizan el racismo institucional de las fuerzas de seguridad.
- Fortalecimiento del ECA Digital (Estatuto del Niño y del Adolescente) para garantizar la protección de los datos sensibles de niños y adolescentes.
- Por la criminalización de prácticas de misoginia y discriminación en entornos virtuales, con combate a grupos redpill y similares que se organizan en internet.
- Fin de los contratos de secretarías regionales y municipales de educación de la red básica con las Big Tech.
Porto Alegre, 27 de marzo de 2026.